Nunca me regalan nada de punto de cruz, siempre soy yo la que regalo a los demás, pero sin embargo, para nuestra boda nos regalaron dos detalles en punto de cruz que ambos ocupan una posición muy visible en nuestra casa.
Uno fue de mi amiga Marifé, un corazón que está colgado en la puerta del armario de nuestra habitación
Y el otro fue una manta de casi todas las participantes del grupo de punto de cruz del que antes era yo también miembro.
Ay, mi niña, no sabes qué ilusión me hace que tengas mi corazón colgado en el armario de tu habitación. Ya sabes, achúchalo cuando estés desanimada por algo y verás que es como si yo estuviera ahí.
1 comentario:
Ay, mi niña, no sabes qué ilusión me hace que tengas mi corazón colgado en el armario de tu habitación. Ya sabes, achúchalo cuando estés desanimada por algo y verás que es como si yo estuviera ahí.
Un abrazo muy fuerte, cariño
Publicar un comentario