lunes, 4 de febrero de 2008

Año Nuevo en casa

La verdad es que no hice demasiadas fotos, eran más los nervios que tenía que lo que me pude acordar en hacer fotos de todo.
Ese día vinieron a comer mi madre y mis suegros, la verdad es que no se llevan ni bein ni mal, simplemente no se llevan, no hay ningún tipo de relación, pero quería que todo saliera perfecto, porque mi madre es bastante tímida y llevo idea de hacer Fin de Año de este año en casa, evidentemente contando con que mi madre venga, pues este año nos tocaría en casa de mis suegros.
La comida la encargamos hecha, no es que me guste a mí encargar las cosas hechas, pero todo se decidió esa misma semana y el día anterior nos acostamos tarde, aparte del cansancio que acumulo del embarazo, el primero fue todo de picar y una bandeja de canelones que encargó Carlos y de segundo pava rellena y patatas al caliu, como postre tenía tarta y turrón (como no!)
Puse una gran mesa, contando que sólo éramos 5 personas, pero eso sí, el mejor mantel y lo mejor que pude.



Y el postre que fue en lo único que me esmeré cortándo los trocitos y poniéndolos todos bonitos para que quedara mejor.



Finalmente la comida salió muy bien y todos quedaron muy contentos. Mi madre y mi suegra encontraron que tenían el tema de la política en común y para aburrimiento de la mayoría, se pasaron la mayor parte de la sobremesa hablando de política.

Fin

1 comentario:

Milpuntadas dijo...

Ay, las dichosas diferencias entre las familias políticas... ¡Qué dificil es a veces dar gusto a ambas familias y que la pareja no se vea afectada! Yo creo que eso lo pasamos la mayoría de los matrimonios, Ana.

Al final, parece que no salió tan mal la cena y las consuegras se entendieron bien.

Paciencia, cariño.